
EN NÚMEROS
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El ferrocarril metropolitano es un 11% más eficiente desde su inauguración, en 1995, gracias a la mayor frecuencia de trenes que han aprovechado la energía no utilizada por otras unidades. Pero la tecnología actual «no da para más» y Metro Bilbao se ha visto obligado a buscar nuevas fórmulas para economizar. Las primeras estimaciones del plan en estudio apuntan a un posible ahorro del 60%, «el máximo recuperable hoy en día».
La clave del proyecto radicaría en los hipercapacitores, baterías capaces de acumular la energía no consumida por cada convoy para destinarla directamente a otros trenes. Estos dispositivos se colocarían en las nueve subestaciones de la red, desde donde distribuirían la electricidad disponible en función de las necesidades. El suburbano vizcaíno está a punto de recibir un proyecto básico de puesta en marcha. Su aprobación implicaría la construcción de un prototipo y la realización de varios ensayos. La aplicación de la nueva tecnología, en cualquier caso, «no llegaría antes de dos años».
Los gestores ya presentaron un adelanto del proyecto a mediados de octubre, durante la reunión que mantuvieron en la capital vizcaína con otros responsables de ATUC, la asociación que engloba a los transportes urbanos y colectivos de España. Metro Bilbao lidera la comisión energética de la entidad y pretende impulsar una tecnología vizcaína que, si es viable, se exportaría a otras ciudades.
Aprovechar el calor
Pero evitar el derroche eléctrico no es actualmente el único objetivo energético de Metro Bilbao. Expertos de la empresa han comenzado a plantearse también el posible aprovechamiento del calor que genera la circulación y el rozamiento de los trenes bajo tierra. La temperatura en los túneles, no en vano, sube a razón de casi medio grado cada año.
«No tendría sentido ahorrar en el consumo ferroviario y tener que gastar luego en ventiladores para enfriar el subsuelo», explica el director de explotación del suburbano, José Miguel Ortega. Aunque la investigación aún está en ciernes, se barajan posibles aplicaciones térmicas en hospitales y otros centros públicos.









