«¿Quién no está en contra de Zalloventa?», ironizó Iosu Murgia, de Aralar. Como recordó el socialista Isaac Fernández, su explotación comenzó en 1995 con sucesivas autorizaciones administrativas «que se han declarado nulas por los tribunales», aunque ha presentado un recurso «que puede tardar cuatro años en resolverse».
Jonathan Martínez, de EB, la calificó de «cantera pirata» y el popular Arturo Aldecoa instó a la Cámara a «dar ejemplo y poner coto a los artificios legales». EA y PNV también votaron a favor, aunque los jeltzales expresaron sus «dudas. La paralización inmediata podría suponer que la cantera se queda como está, y eso nadie lo quiere», dijo Nerea Ahedo. Además, otra de las peticiones de la iniciativa, la modificación de los límites del Parque Natural de Urkiola para incluir Zalloventa, corresponde al Gobierno vasco, «que es quien elabora o modifica estos planes».










