Además será el motor de contacto entre personas que están en fase de aprendizaje de la lengua y los que la emplean desde pequeños. «Hay mucha gente que ha estudiado o está aprendiendo el idioma y no tiene oportunidad de practicarlo. Por lo que Berbalagun es un intermediario para integrar el euskera en su modo de vida», explicaron los promotores.
Las cifras de participación avalan el éxito cosechado en los tres años desde que se puso en marcha. En 2006 tomaron parte 300 personas de diferentes edades, divididas en 16 grupos. «Quedan y charlan en los bares, en la Kultur Etxea y lo utilizan en el deporte, cursillos, charlas y salidas, en todos los ámbitos de la vida pero con un objetivo común: practicarlo», apuntaron. Una de las pretensiones de los organizadores para este año es ampliar el número de participantes. «Mucha gente que estudia en el euskaltegi no habla el euskera en la calle por miedo a no saber desenvolverse. Esta iniciativa creemos que les puede servir de gran ayuda», concluyeron.





