
La película cuenta tres historias en paralelo relacionadas por la guerra de Afganistán y tiene, en principio, el interés de una visión poco amable con la política de la administración Bush, mediante el diálogo entre dos personas. La primera muestra a una periodista apática, escéptica y cansada a la que pretende vender soluciones de humo un senador tan joven como brillante, capaz de rebatir cualquier evidencia del fracaso. La segunda consiste en la conversación entre profesor y alumno sobre la educación y el futuro derivado del compromiso frente a la apatía. También el compromiso fundamenta la historia de dos jóvenes soldados que manifiestan la sinrazón e imposible victoria en las guerras actuales.
Lo que ocurre es que todo queda sólo en un esfuerzo cargado de buenas intenciones. El discurso se diluye en diálogos siguiendo derroteros poco comprensibles y, a veces, de indescifrables pretensiones. Al final, nada nuevo se nos cuenta que no sepamos.






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