Momento del traslado de uno de los heridos al Hospital de Cruces. / Luis Calabor
Dos de los trabajadores heridos ayer en el accidente laboral de Elorrio y que están siendo atendidos en el hospital de Cruces continúan con pronóstico muy grave y precisan de ventilación mecánica, según el parte médico facilitado esta mañana por el hospital vizcaíno.
Uno de los ingresados, de 48 años, sufre quemaduras de segundo grado en el 65 por ciento de la superficie corporal. Se asocia un síndrome de inhalación de gases tóxicos. El herido, con pronóstico muy grave, sigue conectado a ventilación mecánica y mantiene sus constantes vitales estables.
El segundo trabajador, de 31 años, presenta quemaduras en el 55 por ciento de la superficie corporal, así como múltiples fracturas óseas y síndrome de inhalación de gases tóxicos. Continúa conectado a ventilación mecánica y mantiene sus constantes estables. Su pronóstico es muy grave.
En el siniestro, ocurrido al hacer explosión unos bidones de magnesio, resultaron heridos un total de cinco operarios, de los que uno de ellos, trasladado también en un principio a Cruces, falleció por las quemaduras sufridas.
El accidente, según informó Osalan, se produjo en el taller de mecanizado de piezas Leunketa cuando, como consecuencia de unas chispas, se produjo un incendio en unos bidones de magnesio. Los operarios echaron agua para intentar apagarlo y se produjo la explosión, ya que este tipo de fuegos sólo se puede extinguir con arena porque, si se intenta con agua, explota el magnesio.