
El proyecto inicial contemplaba únicamente la ampliación del edificio. De ahí que el Departamento de Sanidad hubiese planeado compaginar la atención a los pacientes con las obras. Pero, finalmente, la remodelación será completa, lo que obliga a que el centro médico quede libre. Asimismo, el presupuesto reservado para la rehabilitación del ambulatorio ha sufrido un notable ascenso: de 600.000 a 860.000 euros.
Triplicar el espacio
De esta forma, el inicio de las obras es inminente. De hecho, el Ayuntamiento concedió el pasado martes la licencia correspondiente a Osakidetza para que arrancase la reforma. La iniciativa ya ha salido a licitación y se encuentra a la espera de ser adjudicada en las próximas semanas. Eso sí, según fuentes del Departamento de Sanidad, «los trabajos no arrancarán hasta marzo o abril del próximo año», lo que conlleva un notable retraso.
Y es que el comienzo de la rehabilitación había sido fijado para el mes de octubre. Los diferentes trámites administrativos, sin embargo, han dilatado en el tiempo su ejecución. «Además, antes de que empiecen las obras, habrá que colocar los módulos», subrayó Tejada. A partir de ahí, pasarán más de quince meses hasta que la reforma culmine.
Lo cierto es que el centro, que da servicio tanto a los vecinos de Gallarta como a los de Sanfuentes, se ha quedado pequeño. Tras la remodelación, triplicará su espacio actual. Ahora, tan sólo se destina para la atención sanitaria una planta del edificio. En el futuro, se utilizarán las tres con las que cuenta. En total, su capacidad se incrementará en más de 400 metros cuadrados. Además de dotar al inmueble de nuevas salas, se eliminarán las barreras arquitectónicas con la instalación de un ascensor.





