El siniestro tuvo lugar a las 08.50 horas. El tráiler, cargado de madera procedente de una serrería ubicada junto a la línea ferroviaria, invadió el paso a nivel en el momento en que el tren había reducido su velocidad para hacer su entrada en la próxima parada, situada a 200 metros. Esta circunstancia restó fuerza al impacto y evitó que la mayoría de las personas que viajaban en su interior sufrieran daños más graves.
El paso a nivel donde se produjo la colisión, que sirve de acceso a la compañía maderera, carece de barreras, pero cuenta con dispositivos luminosos y acústicos que anuncian la llegada de los trenes. «Se encuentra debidamente señalizado y en perfecto estado de funcionamiento», recalcaron fuentes de EuskoTren. Ayer, según confirmaron los trabajadores de la empresa, el sistema de alerta cumplió su cometido. De hecho, aún no se explican las causas por las que el conductor del tráiler, perteneciente a la empresa Transportes Saratxaga, no se percató de las señales. «El transportista llevaba cerca de un año cubriendo este servicio, así que que no era la primera vez que cruzaba el paso», señalaron trabajadores de la serrería.
El fuerte impacto con la parte posterior del camión fue como «una explosión», describieron. Tras el choque, su remolque volcó y fue arrastrado varios metros. Su carga quedó esparcida. La primera unidad del convoy descarriló y parte de la máquina quedó empotrada en el vehículo pesado. «Si el golpe llega a producirse en la cabina del camión, el suceso hubiera sido dramático», señaló uno de los técnicos de la empresa ferroviaria.
Ocho horas de corte
Tras unos momentos de confusión, los viajeros abandonaron el tren por la puerta delantera. Los operarios de la serrería avisaron a los servicios de emergencia y acudieron a ayudarles de inmediato. Pronto comprobaron que todos los pasajeros estaban en condiciones de abandonar el tren por sus propios medios, a excepción del maquinista, que quedó con las piernas atrapadas entre un amasijo de hierros.
Cuatro dotaciones de bomberos, tres ambulancias y varias unidades de la Ertzaintza se desplazaron de inmediato hasta el lugar del siniestro. Los servicios de emergencia tuvieron que emplear equipos de desencarcelación para poder liberar al conductor del convoy, «que se mantuvo consciente en todo momento», relataron los servicios sanitarios. Fue trasladado hasta el hospital de Galdakao, donde, tras una exploración, sólo se le diagnóstico una fractura en una pierna. Los servicios médicos del ambulatorio de Gernika, por su parte, también atendieron a tres pasajeros con heridas leves.
La línea entre Amorebieta y Gernika permaneció cortada cerca de ocho horas, por lo que EuskoTren habilitó autobuses hasta que se logró restablecer el servicio a las 16.45 horas.











