Al ser «muy grande, muy alto y de mucha luz», el enlace del Cadagua tendrá un tamaño parecido al puente de Rontegi. «Pero será mucho más moderno, más esbelto», precisa el ingeniero. Y eso que Rontegi, que se construyó en 1979 con una técnica similar a la que se utilizará ahora, trabajando desde el tablero, «no es un mal puente».
Ha sido necesario un año de trabajo y un «esfuerzo de diseño» para resolver el nudo de comunicaciones que forman la 'Supersur' y el corredor del Cadagua de tal forma que estructuras con dimensiones de gigante puedan presumir de ligereza. El proyecto se ha presentado en dos versiones -en hormigón y con el tablero de acero- aunque esta última parece descartada porque supondría un mayor coste.
Manterola, galardonado con más de una veintena de premios, también es autor de otro de los viaductos de la 'Supersur', el de Gorostiza. En este caso, ha buscado un diseño «sutil», con un único vano, para un paisaje «idílico» muy apreciado por los vecinos de la margen izquierda. Una obra sensible aunque no tan difícil como la del Cadagua, a la que ya siguen nuevos retos. «Estoy haciendo un puente más complicado en Bucarest».









