El problema de los autobuses de dos plantas, al estilo de Londres, descansa en el hecho de que el actual Reglamento de Vehículos no permite que ningún automóvil rebase los cuatro metros de altura. Los autocares que ha podido encontrar el Consistorio en el mercado para esta iniciativa sobrepasaban en 25 centímetros este límite.
Ahora, el Consistorio espera a que el Ministerio de Interior cambie la norma y autorice la circulación de este tipo de vehículos. Al parecer, hay más ciudades españolas interesadas y el Gobierno central parece estar dispuesto a impulsar esta idea.









