Los SFA ofrecieron dos sets separados por un descanso de cinco minutos. En la primera parte estrenaron su novedoso 'Hey venus!' (Sinnamon), álbum variado con pop arrojado tipo Supergrass ('The Gateaway Song'), rock lisérgico ('Into The Night'), piezas puramente beatlenianas (dulce 'Show Your Hand'), psicodelia escuela Brian Wilson ('The Gift That Keeps Giving') y también blues ácido onda Canned Heat, la tradición cantautora de Ray Davies, más psicodelia a lo Lennon y soul vía un Barry White castrati. La segunda parte magnetizó al personal con rock danzón y desatado de ayer ('Calimero') y de hoy ('Baby Ate My Eightball'), a veces entonado con un casco que cubría toda la cabeza al cantante, je, je...









