Este conflicto podría quedar solventada con el nuevo método para obtener células madre sin tener que destruir embriones humanos, con la consiguiente facilidad para que estas investigaciones se beneficien del dinero clave que en forma de subvenciones facilita el gobierno de Estados Unidos. Un respaldo que hasta ahora se ha visto restringido a una serie de cepas pre-existentes a la intervención de la Casa Blanca.
La Administración Bush ha dejado saber que este avance ha sido producto de su firme rechazo a técnicas de clonación o destrucción de embriones.






