
Si todo va bien, la maniobra durará 18 horas, pero ello no supondrá que el suministro se interrumpa durante todo este tiempo, como expuso el pasado jueves Iñaki Azkuna. «El alcalde se puso en el peor de los escenarios e hizo bien; hay que ser precavidos», advirtieron desde la concejalía. «No obstante, lo más probable es que la mayoría de los hogares que resulten afectados -no se ha especificado todavía un número aproximado- se queden secos sólo durante dos o tres horas», explicaron. «Además, muchas casas únicamente percibirán una disminución en la presión del grifo y, otras, ni siquiera lo notarán», añadieron las mismas fuentes.
La zona más afectada volverá a ser Rekalde. «La parte alta de este barrio es lo que más nos preocupa. En el peor de los casos, unos 500 vecinos podrían estar unas 11 horas sin abastecimiento», apuntaron técnicos de Obras y Servicios. El Consistorio ya prepara un dispositivo especial para atender a este medio millar de residentes. Los grifos públicos con agua potable y los aljibes con suministro apto para el aseo, pero no para el consumo, volverán a ser instalados en las calles principales. Además, se estudia una alternativa, que consiste en impulsar agua desde un conducto cercano a Basurto. «Lo estamos valorando», indicaron.
Hasta cinco tajos
Para completar este «vital» 'bypass', que permitirá prescindir de una de las dos fuentes que surten a Bilbao en caso de emergencia, se necesitará abrir hasta cinco tajos. En cada zanja trabajarán cinco operarios y una máquina, hasta lograr completar los empalmes necesarios. Además, en el despliegue estarán presentes técnicos y brigadas de diversos departamentos. La Policía Municipal también será informada para actuar en caso de que se produzca cualquier contingencia.
Los técnicos del área de Obras y Servicios también precisaron ayer el momento aproximado del día en que se llevará a cabo el corte. «Será entre las 10.30 y las 11.30 horas. Y lo haremos en domingo, porque es cuando menos molestaremos. El fin de semana siempre hay menos consumo», apuntaron.
Las mismas fuentes advirtieron ayer de que «lo más importante» será mantener informada a la población. «Que a nadie le pille por sorpresa», explicaron. En este sentido, se pondrá en marcha una amplia campaña de publicidad, que incluye cuñas radiofónicas y hojas informativas.









