
El incidente dejó sin servicio durante trece horas a seis portales de la calle -los números pares del 20 al 30- y también a algunos edificios de vías adyacentes. Además, el reventón inundó algunos garajes. Desde ese momento, los técnicos municipales trabajaron para poder arreglar el problema lo antes posible. Pero, al haberse producido la avería en una tubería principal -«más complicadas de cambiar», puntualizaron portavoces del Ayuntamiento- no pudieron restablecer el suministro antes de que los más madrugadores de la zona se percatasen de la ausencia de agua y asumiesen que más les valía olvidarse de la ducha matinal.
«300 cortes al año»
Durante la mañana, varios operarios -con sus buzos manchados de tierra y gesticulando con ímpetu- estuvieron trabajando en una zanja frente al número 26 para resolver el problema. Desde arriba del tajo, varias personas trajeadas, provistas de gabardinas y pegadas a su teléfono móvil, seguían los avances de la reparación. «Ha sido una avería importante -admitió ayer el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna-. Estamos trabajando para dar el agua lo antes posible y no vamos a pedir responsabilidades políticas a Telefónica, porque entendemos perfectamente que estas cosas pasan».
Mientras se intentaba solucionar el problema, que quedó resuelto a las 14.00 horas, el concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas, señaló que en Bilbao se registran al año «unos 300 cortes» de este tipo. «Lo que pasa es que tenemos muy reciente la avería del otro día son cosas que ocurren», deslizó.
Y tanto. Porque el corte de Sabino Arana fue el más importante de ayer, pero no el único. Además de algunos pequeños problemas registrados en Cosme Echevarrieta, los residentes en la Plaza Aita Patxi, en San Ignacio, también se quedaron compuestos y sin agua. Después de que el jueves se rompiese una conducción a las 21.00 horas y se arreglase por la noche, la presión volvió a estropear la tubería a primera hora de la mañana de ayer y los vecinos de los números 1 al 6 tuvieron que esperar hasta las 11.00 horas para recuperar el servicio. «Es una plazoleta que acaba de pasar a ser de uso público y se han empezado a hacer reformas», detallaron portavoces del Consistorio.









