Una llamada a la central de la DYA en Castro a las 10.41 horas puso en marcha el dispositivo de rescate. Una persona se había precipitado al agua en la zona de acantilados del antiguo vertedero de Allendelagua. En las tareas de búsqueda se movilizaron dos vehículos de la propia Asociación de Ayuda en Carretera, efectivos de la Policía local, Guardia Civil, Protección Civil, Salvamento Marítimo, Ertzaintza e incluso un helicóptero de SOS Cantabria.
La guardia urbana fue la primera en llegar y habló con los pescadores que había dado la voz de alarma. Éstos les indicaron dónde se encontraba la mochila de la persona que se había caído al mar y cómo, tras haber visto al hombre pidiendo auxilio, desapareció.
Rastreo marítimo
Tras atender las explicaciones de los pescadores, los agentes desplazados hasta el lugar localizaron la caña en el agua, a los pies de las rocas, pero no había ni rastro del accidentado. «La corriente se lo había llevado hacia Castro», subrayaron fuentes policiales en el lugar de los hechos.
Tanto el helicóptero como la patrullera de la Ertzaintza y una zodiac de Protección Civil comenzaron a rastrear la lámina de agua para localizar el cadáver. Fue, sin embargo, otro grupo de pescadores el que avistó un bulto entre las olas. Tras detectar su presencia, avisaron a gritos al barco de la Ertzaintza, que en esos momentos se encontraba frente a ellos, para comunicar a los agentes que habían visto algo en el mar. Eran las 11.20 horas.
Protección Civil recogió el cuerpo ya sin vida y lo trasladó hasta el puerto de Castro Urdiales. Allí les esperaba el equipo de la Policía Judicial, que confirmó su muerte y procedió al levantamiento del cadáver. Los agentes le identificaron como J.M.A.O, de 50 años de edad. En diciembre habría cumplido 51.










