
El 'Zubi-zuri' seguirá unido a la pasarela de Isozaki. / EL CORREO
El alcalde de Bilbao se ha declarado "satisfecho por el resultado" de la sentencia del 'caso Calatrava', que desestima la demanda presentada por el arquitecto valenciano contra el Ayuntamiento de Bilbao. Iñaki Azkuna ha destacado que ha primado el interés público del puente en el litigio planteado por Calatrava, quien denunciaba la "vulneración" de su obra por su conexión al viaducto del complejo Isozaki. Azkuna ha resaltado que "de los seis o siete argumentos" esgrimidos en la resolución, el juez ha asumido dos, "los más importantes". A su juicio se trata del Plan General de Ordenación Urbana, que recogía desde 1989 la necesidad de prolongar la plataforma peatonal hasta El Ensanche, y la vocación de servicio de las pasarelas.
"El Ayuntamiento siempre ha mantenido que el puente unía las dos orillas, Abando y Campo Volantín", ha indicado el alcalde. Azkuna acepta "el coscorrón" del juez al Ayuntamiento, en alusión a las tesis municipales que el magistrado cuestiona en la sentencia. En concreto, ha citado la negativa del Consistorio a haber intentado la contratación del arquitecto valenciano para la prolongación de su puente. "Hemos pensado más en los problemas que nos ha dado el puente que en su estética", ha explicado para justificar la falta de comunicación directa con Calatrava.
Su teniente de alcalde Ibon Areso ha reiterado que el Ayuntamiento no es la institución competente para contratar los servicios del arquitecto, ya que esta responsabilidad era del promotor de la urbanización de Uribitarte. En cualquier caso, ha reconocido que sugirió a la constructora el nombre de Calatrava, pero que ésta lo descartó en favor de Arata Isozaki, autor del complejo residencial. "Si Calatrava no quería que otro se metiera en su puente, Isozaki pensó lo mismo", ha señalado Areso en un intento por justificar la elección del urbanista japonés.