EL PROGRAMA
A cambio de proporcionarles cuidados físicos, sanitarios y educativos, el Ayuntamiento les dará una retribución económica para cubrir los gastos que les genere la atención de los menores. El procedimiento es sencillo. Los interesados deben ponerse en contacto con el Servicio de Infancia y Familia a donde, tras una primera entrevista informativa para explicar todo el proceso, deberán enviar su solicitud. A continuación, se hará una valoración de la familia a través de dos entrevistas y una visita al domicilio para conocer la situación exacta del núcleo familiar que recibirá a los futuros niños. «Hasta el momento se han hecho 11 entrevistas informativas, de ellas dos familias están en disponibilidad para atender a un niño», detalló la psicóloga del servicio, Mati López de Munain. Las personas que necesiten utilizar este programa deberán recurrir a los servicios sociales de base.
Para eliminar posibles suspicacias en cuanto a la seguridad del proceso, el concejal de Intervención Social, Peio López de Munain, se mostró ayer muy claro. «El Ayuntamiento es muy cauteloso en la vigilancia de los derechos de los niños. Este programa debe ser un apoyo para ellos, ayudarles a superar una situación puntual. Siempre controlaremos que estén protegidos y la familia con la que estén les garantice una calidad y atención igual a la que ésta da a sus propios hijos», advirtió.
Problema emergente
El edil socialista destacó que la iniciativa puede dar respuesta a «un problema emergente que en un futuro irá teniendo más demanda ya que los recursos económicos irán más ajustados. Además, las redes sociales del entorno -familiares, amigos o vecinos- cada vez están más rotas y no existe ese apoyo».
Y es que lo que preocupa al Ayuntamiento son los casos de «desprotección leve o moderada de los pequeños ante la imposibilidad de cubrir todos los horarios. La familia lo está haciendo bien con su hijo, pero puede hacerlo mejor y ahí entra nuestra ayuda puntual para mejorar ese entorno», concluyó la psicóloga.





