TRABAJOS DOMÉSTICOS
El mayor foco de irregularidades se ha detectado entre las internas, conocidas popularmente como 'interinas', todas ellas inmigrantes. El 20% trabaja siete días a la semana y el doble de ese porcentaje está en su puesto más de 40 horas semanales. A la vista de las conclusiones, los redactores del estudio recomiendan al Gobierno local que ponga en marcha mecanismos de intermediación laboral entre quienes contratan y las empleadas domésticas. Piden que lance una campaña de difusión del Real Decreto regulador de las condiciones laborales del sector. De momento, el Consistorio sólo planea difundir el marco regulador de extranjería por el amplio porcentaje de inmigrantes.
El informe incluso propone a la Administración municipal involucrar a estas personas en la actividad sociopolítica, para que sepan defender sus derechos y existan más posibilidades de luchar contra el empleo sumergido. Hasta plantea promover campañas para que el resto de la sociedad tome conciencia del gran peso productivo que tiene el trabajo de estas personas.
Mujer mayor de 35 años
El perfil típico de la empleada de hogar es el de una mujer española, mayor de 35 años y con nivel formativo bajo. El resto son inmigrantes, entre las que destacan las sudamericanas (un 30%). El grupo más numeroso entre ellas corresponde a las bolivianas, aunque también hay bastantes extranjeras rumanas y filipinas. En este sector, la media de edad disminuye respecto a las vizcaínas.
Todos esos datos se desprenden de un estudio sobre el empleo doméstico encargado por el Ayuntamiento de Getxo y realizado entre junio de 2006 y enero de este año. Esta localidad de la Margen Derecha siempre ha tenido uno de los porcentajes más altos de Vizcaya en cuanto a la contratación de ese servicio. Pero el perfil ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Si hace décadas se restringía a las clases altas, la contratación se ha extendido ahora a mayor número de hogares por la incorporación de la mujer al mercado laboral.
El Behargintza local y las unidades de Igualdad e Inmigración se encargaron de la dirección técnica del análisis y de su financiación. El método de recogida de datos y las entrevistas correspondieron a una empresa especializada, aunque el propio informe final advierte de que hay que leer los datos «con cautela», porque en muchos casos la fuente utilizada es la de la persona contratadora del servicio.










