
LAS REACCIONES
La Caja Vital -principal propietaria de los terrenos ubicados entre el IVEF y Lasarte- pugna desde hace diez años para que el Ayuntamiento los recalifique como urbanizables y poder así construir casas. Mientras los jueces decidían el litigio planteado por la entidad de ahorro, la institución presidida por el socialista Gregorio Rojo, el Ayuntamiento y, luego, el Gobierno vasco lanzaron diferentes propuestas para transformar este suelo degradado en un nuevo barrio de Vitoria. Pero el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco desestimó en mayo un recurso de la Vital para edificar en la zona. Desde entonces, todas las partes implicadas habían guardado silencio. La tregua se rompió ayer.
Alfonso Alonso, portavoz del principal partido de la oposición, abrió la espita al anunciar la presentación de una moción «para pedir la expropiación de todos los terrenos del Sur, estén en las manos que estén». Una idea que ya planteó como alcalde en 2003. El político del PP justificó esta iniciativa para «definir con claridad qué viviendas se pueden hacer, siempre que el eje de desarrollo sea el medio ambiente y el respeto a las zonas protegidas». Alonso está convencido de que con esta medida «se cierra cualquier posibilidad de especulación».
La iniciativa popular, en cualquier caso, no tiene visos de prosperar ante el rechazo mostrado instantes después por el PSE, partido que gobierna Vitoria en minoría, y el PNV, con quien ha pactado los presupuestos municipales para 2008.
Lazcoz fue tajante. «El único que ha generado especulación es el anterior alcalde», enfatizó. «Que me diga alguien cuál es mi plan del Sur. No lo tengo. No voy a decir por dónde tiene que crecer la ciudad para no dar pistas a los especuladores. No tengo proyecto. Pido más humildad y que procuremos entre todos que no haya procesos de especulación para acaparar suelo», reclamó.
Visiblemente molesto, el alcalde zanjó que «las cosas se debatirán cuando toque» y abogó por acabar el suelo de los polígonos ya en marcha.
Iniciativa «demagógica»
Mikel Martínez, portavoz del PNV, también cerró filas contra la iniciativa del PP. «Es pura demagogia, algo contradictorio. No me puedo creer que venga de una persona que fue el anterior alcalde. Es una propuesta estrambótica e incoherente», reiteró. «Es una brindis al sol porque se trata de una propuesta preelectoral».
Antxon Belakortu, portavoz de EA, se mostró partidario de aparcar el debate del Sur «para cerrar tensiones especulativas». El político nacionalista cree que la expropiación puede ser «un proceso demasiado largo», por lo que apostó por rubricar un convenio con la Vital «para que se pliegue a las condiciones del Ayuntamiento».





