NÚMEROS DE SANIDAD
El representante del PNV, Juan Antonio Arieta-Araunabeña, recordó al Partido Popular que su propuesta ya fue debatida en la Comisión de Sanidad del pasado 19 de junio, en la que se aprobó una enmienda que instaba a la «materialización del proyecto y la construcción de un hospital en la Margen Derecha, de modo que sea una realidad para 2012». En este sentido, el portavoz nacionalista defendió una enmienda a la totalidad con este mismo texto y criticó al PSE por querer «crear hospitales antes de tener enfermos».
La socialista Blanca Roncal apoyó la propuesta de los populares «porque es más concreta, ya que se pide que cuente con camas necesarias para atender la demanda». Incluso, aseguró que «no es contradictoria con el acuerdo presupuestario suscrito entre el Gobierno vasco y el PSE en 2007». Además, abogó por ofrecer un ratio de camas «homologable al resto de la comunidad». Por su parte, la popular Juana Iturmendi advirtió de la necesidad de construir un nuevo hospital de agudos.
Al margen de los debates políticos, la necesidad de un servicio así está en boca del pueblo, puesto que no hay ni una cama para una comarca de unos 200.000 habitantes. A las familias de la Margen Derecha no les queda otro remedio que trasladarse hasta Cruces, a la otra orilla del Nervión, y abonar la OTA impuesta por el Ayuntamiento de Barakaldo en una zona con una gran escasez de aparcamientos.
Por si fuera poco, la única promesa política respecto a una infraestructura así se produjo en época de la dictadura, cuando comenzaron a construir el hospital de Leioa, un edificio inacabado que jamás abrió sus puertas, para terminar reducido a escombros hace unos meses.
Desconfianza
Recientemente, en el propio Parlamento vasco se produjo el equívoco de que edificarían un hospital en Urduliz. La realidad es que se trata de un centro de Alta Resolución -CHARE-, sin camas. Las iniciativas que ha habido hasta ahora han abonado la desconfianza popular, a la que hay que añadirle el crecimiento de población de una comarca en plena expansión urbanística. Iturmendi puso ayer algunos datos sobre la mesa del Parlamento. La esperanza de vida de la población vasca es cada vez mayor y el envejecimiento conlleva que en los últimos años de vida se requiera mayor atención sanitaria.
A causa de ese deterioro, «cada vez habrá más ingresos hospitalarios en la comunidad autónoma y serán de mayor duración. En 2006 ha habido un incremento del 4%. Son 8.211 pacientes más que en 2005», argumentó la representante del PP.









