Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
un clásico
Se armó el belén
Bilbao se sumerge en la Navidad y abre la temporada de nacimientos en Vizcaya con la exposición de las recreaciones del BBVA y el Museo de Pasos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Se armó el belén
ATENTO. Un niño observa el belén del BBVA, instalado en la sala de San Nicolás. / MIREYA LÓPEZ
Cada año, el ritual navideño comienza con el encendido de las luces, la colocación de los adornos, la compra de regalos, la subida de los precios... Y las exposiciones de nacimientos. Auténticas obras de arte en miniatura que suponen un laborioso trabajo. La Asociación belenista de Vizcaya lleva medio siglo montando literalmente el belén en Bilbao y otros puntos de la provincia. Desde esta semana se pueden visitar dos de sus muestras más importantes, la que se expone en el edificio BBVA de San Nicolás y la del Museo de Pasos, en la calle Iturribide, de mayor envergadura.

En este rincón del Casco Viejo bilbaíno, los vecinos pueden visitar una docena de belenes y recreaciones al detalle de episodios bíblicos como la Anunciación y la visita de los Reyes Magos al pesebre. «Están confeccionados con todo el mimo del mundo para no descuidar el más mínimo detalle. El trabajo es muy concienzudo y hay quien empieza ya a preparar la escena del año que viene», explica Juan Miguel Ferré, presidente del colectivo vizcaíno de este gremio, que integra a doscientas personas.

Meses de trabajo

Invierten meses de trabajo en la confección de estas obras, que derrochan creatividad y parecen cobrar vida. Tanto, que la estrella que guía a los magos de Oriente brilla con luz propia, el agua corre de verdad por las cascadas, humedeciendo el musgo, las gallinas que se arremolinan junto al pesebre picotean continuamente y sin necesidad de afinar el oído se escucha el martilleo de los que trabajan con el hierro.

«Cuando ves una obra de este tipo te das cuenta de todo el trabajo que hay detrás. Pero los niños son los que realmente se fijan en todo, hasta en la minúscula golondrina que da de comer a su pichón. Y, por supuesto, todo lo que haga ruido, les chifla», asegura Ferré, que durante estos días ejercerá de guía para los alumnos de los 200 colegios de la provincia que se acercarán hasta el museo de Los Pasos para visitar los belenes.

Hace unos días se abrió al público también el belén que se coloca en el edificio BBVA de la plaza San Nicolás. Este año la escena tiene reminiscencias tirolesas y lleva la firma de Enrique Rey, socio del colectivo de belenistas de Vizcaya.

Entre quienes han desfilado ya por este recinto se encuentra el matrimonio formado por Javier García y Loli Jauregui, que llevó a su nieto Oier, de 18 meses, «a ver los muñecos». «Todavía no comprende lo que es, pero le llaman la atención la música, las luces y los rebaños de ovejas. Para nosotros venir a ver el belén es una tradición muy bonita; y cada año están más trabajados», comentaban ya finalizada la visita.

La profundidad

A su lado, el bilbaíno Armando Gozalo estudiaba absorto todos los detalles de la composición. «Es impresionante cómo se ha trabajado la profundidad. Ya es la segunda vez que vengo este año a verlo porque me gusta fijarme en cosas que pasan desapercibidas durante la primera visita. Otro día traeré a mis nietos, que son los que más lo disfrutan».

Además de estas dos muestras, la asociación belenista expondrá a partir de la próxima semana nuevos belenes en la estación de FEVE de Bilbao, en la torre de Ariz de Basauri y en el hogar del jubilado de Mungia.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS