El mal tiempo no parece desanimar a los visitantes y en algunos hoteles «no cabe ni un alfiler». Quien habla es Rebeca Romero, responsable del Hesperia. Discursos similares se escuchan en el Sheraton o el Indautxu. «Ayer casi llenamos y hoy seguro que estarán ocupadas todas las habitaciones».
Tampoco en el Domine admiten muchas más reservas. «Bilbao es un destino turístico de última hora, así que prevemos alcanzar el 100% de ocupación esta noche», confía Carlos Tarrero. En el Carlton ya no hay habitaciones libres «hasta la noche del domingo», revela su director general, Alberto Gutiérrez. Algunos, incluso, han decidido prolongar su estancia más allá de la reserva inicial, «provocando un 'overbooking' que hemos solucionado con mucha paciencia», reconoce.
«Estamos a tope»
Entre fogones la sensación es similar. En el Bikandi y en el Guggenheim están «a tope» y en el Zortziko las reservas se sitúan en torno al 75% de su capacidad. «No son las fechas más voluminosas, pero está muy bien», reconoce su chef, Daniel García.
El trasiego de visitantes también se dejó ayer notar en los comercios. Porque, además de los que han venido, «este año se ha ido menos gente», asegura Jorge Aio, gerente de la asociación de comerciantes de Bilbao centro, quien señala que ya se ha dado «el pistoletazo de salida a la Navidad».










