
Los daños han vuelto a ser importantes. / Maika Salguero
Una vez más -y ya van cuatro en dos años- el fuerte oleaje registrado en las últimas horas ha provocado importantes destrozos en los pantalanes del puerto de Bermeo. La marejada ha destrozado, entre otras cosas, el rompeolas de la localidad costera.
Los usuarios de la dársena deportiva de la villa marinera ya habían denunciado el problema en reiteradas ocasiones. "Los pantalanes son débiles y cuando hay temporal se rompen con facilidad", criticaron desde la Asociación de usuarios Portu Zaharra.
Asimismo, las fuertes rachas de viento registradas en las últimas horas en la Comunidad Autónoma Vasca han causado daños en la estructura del espigón del Puerto Deportivo de Getxo Bizkaia. El viento, que ayer registró rachas de 120 kilómetros por hora, esparció los trozos de cemento por la calzada que recorre la instalación portuaria.
En el resto de los puertos de Vizcaya, el alcance de los daños ha sido menor, produciéndose hundimiento de algunas embarcaciones en Mundaka y Armintza, así como daños menores en amarres y pantalanes de Ondarroa, Lekeitio y Elantxobe. En Guipúzcoa no se han apreciado daños significativos más allá de la rotura de algunas cadenas de fondeo en el puerto de Getaria.
Residuos
Además, el temporal afectó a varios árboles del paseo, que también se vieron dañados, y esparció diversos residuos por la playa de Ereaga. Hacia las once de la mañana, un grupo de operarios retiraba los trozos de cemento existentes en la vía y procedía a limpiar el arenal.
Por otra parte, el ferry que enlaza Santurtzi con Portsmouth suspendió hoy su servicio ante la persistencia de las malas condiciones climatológicas. No obstante, el temporal que esta madrugada ha provocado olas de casi doce metros en la costa cantábrica, especialmente en Vizcaya, ha comenzado a amainar y el miércoles la mejoría será evidente, según el Gobierno vasco.
Mañana está previsto que los vientos del norte rolen y que la altura de ola siga la tónica descendente de hoy, situándose en 3,5 metros durante la mañana y 2,5 metros por la tarde. El miércoles la mejoría, según Euskalmet, será evidente y se espera un oleaje "menos espectacular" con una altura de ola en torno a los 1,5-2 metros.