
José Manuel Ayesta y José Martínez no están de acuerdo. «La presión de la dinamita es la que ha provocado que se abran. Antes no estaban así», critican. Martínez señala el techo que separa la escalera del tejado. La pintura ha cedido por la humedad. «La tela asfáltica se ha visto afectada. No quiero pensar en lo que pasará cuando empiecen las lluvias», advirtió.










