Los hechos ocurrieron alrededor de la una de la tarde, cuando una patrulla que realizaba labores de vigilancia «estuvo a punto de ser embestida por un 'Renault Clio' que circulaba a gran velocidad». Los agentes salieron en persecución del vehículo y le localizaron en la calle Gernika, parado ante un semáforo en rojo y detrás de un autobús escolar. Cuando uno de los agentes procedía a la identificación del conductor, éste aceleró y huyó «con grave riesgo de atropello para los peatones que cruzaban la calle», por lo que se reanudó la persecución.
Ya en Arrigorriaga y «a causa la gran velocidad a la que circulaba», el joven perdió el control del coche y fue a chocar contra un sumidero de hormigón. El vehículo terminó destrozado y en una cuneta en sentido contrario al de la marcha y los agentes pudieron arrestar al conductor. El detenido, que cuenta con antecedentes policiales, pasó la noche en dependencias policiales y ayer fue puesto a disposición judicial.
En dirección contraria
El mismo miércoles, la Policía Local de Getxo detuvo a un joven de 19 años, acusado de robar un vehículo en Barakaldo e iniciar una peligrosa huida al ser descubierto en la localidad de Getxo. Los agentes realizaban un control preventivo de alcoholemia en la avenida Zugazarte, cuando a las 03.15 horas de la madrugada observaron que un 'Ford Escort' de color verde que se aproximaba a ellos giró bruscamente para evitar el control policial. Como el conductor entró en dirección prohibida por una de las vías perpendiculares, la patrulla inició una persecución.
Los dos ocupantes del coche abandonaron el vehículo a la carrera e hicieron caso omiso a las órdenes de los agentes para que se detuvieran. La Policía Municipal arrestó a B.N., un joven de 19 años vecino de Bilbao, tras ser retenido por los ocupantes de otro vehículo que observaban la escena en un semáforo cercano al Puente Colgante. Su compañero consiguió darse a la fuga.
Cuando la patrulla inspeccionó el 'Ford Escort' verde comprobó que la puerta del conductor y el sistema de arranque habían sido forzados. Su propietario, que no se había percatado del robo, manifestó que había dejado el coche aparcado junto a su domicilio de Barakaldo el martes sobre las 20.00 horas.









