
En concreto, las instituciones pretenden mejorar el aspecto de las plazas Tres Pilares y Bilbao la Vieja, así como del cruce situado junto al puente de San Antón. Los trabajos, que empezarán de forma inminente, se prolongarán durante aproximadamente dos años, según anunciaron ayer el alcalde de la villa, Iñaki Azkuna, y el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Javier Madrazo, en una rueda de prensa conjunta.
La principal novedad de esta iniciativa que ha unido al Ayuntamiento y el Gobierno vasco en Bilbao la Vieja descansa en la semipeatonalización de las calles. Y es que la acera y la calzada quedarán al mismo nivel y compartirán idéntico tipo de pavimento. Una estética y morfología «acorde con una zona de tráfico restringido de poca intensidad». Asimismo se actuará en la vegetación y se cambiará el mobiliario urbano. En definitiva, lo que se pretende es que los transeúntes ganen presencia frente a los automóviles.
Por áreas, la plaza Tres Pilares se transformará en un espacio «más unitario y menos fragmentado». En San Antón, por su parte, el Gobierno vasco y el Consistorio quieren «integrar las zonas residuales exteriores, convirtiendo el lugar en un hito urbano, mejorando, además, los flujos peatonales».
Por último, la actuación en la plaza Bilbao la Vieja prevé reordenar todos los elementos urbanos existentes -parada de autobús, contenedores, bancos...-. En este lugar también se quiere dotar de un mayor protagonismo al viandante.
«Es importante ayudar a los jóvenes a que pongan en marcha negocios, pero también es clave actuar urbanísticamente», explicó Iñaki Azkuna, quien aseguró que hay que seguir adelante, «con tenacidad», en este proyecto global de regeneración del barrio.
Paciencia a los vecinos
El alcalde también pidió paciencia a los vecinos, porque los trabajos anunciados tienen «su complicación». De hecho, se invertirán hasta dos años en completarlos. En una primera fase, la reforma afectará a las dos plazas, mientras que en los alrededores de l puente de San Antón no se actuará hasta bien entrado el año próximo, cuando esté finalizada la urbanización y la construcción de viviendas sociales de la calle Claudio Gallastegi, que pasará a ser una importante vía de comunicación entre el Casco Viejo y Miribilla. «Tenemos que esperar a que esta avenida esté lista, porque hoy en día no existe alternativa si queremos cerrar al tráfico esa zona de Bilbao la Vieja», precisó el regidor.
Por otro lado, Javier Madrazo aprovechó su comparecencia pública para anunciar la inversión de 10 millones de euros en los próximos tres años en la recuperación de zonas degradadas de 13 municipios vascos, entre ellos Balmaseda.









