Los integrantes del grupo efectúan relevos para permanecer todo el día en la vivienda, ya que el dueño acudió al inmueble para exigirles que lo abandonasen. «Estuvo el viernes, el día que entramos, y empezó a golpear la puerta», explican. Sin embargo, los 'okupas' están «dispuestos a negociar» con el propietario. «Podemos hacer las reformas que necesita la casa a cambio de utilizarla cuatro años», apunta.
El grupo de Gazte asanblada asegura que cuenta con el apoyo de los vecinos, que incluso les «suben comida con una cuerda». La Policía local, por su parte, ha advertido de que el dueño «ya ha puesto una denuncia y se está a la espera de que el juez ordene el desalojo».






