
Que de esa química no queda ya ni rastro se vio tan pronto como empezaron a tocar juntos. En los Grammy sonaron como una banda de instituto, y después como un grupo de bar. Lo llegó a reconocer el propio Sting, que incluso quiso que Police grabara un nuevo disco con el que apoyar la gira. Las primeras maquetas sonaban demasiado parecidas al aséptico material en solitario, así que mejor no estropearlo. No hacía falta. Después de todo, el mayor logro del trío ha sido superar enemistades y egos. El porqué de este nuevo matrimonio de conveniencia es la cuestión que siempre planea sobre los retornos de las estrellas del rock. Puede que tengan su dorado retiro asegurado, pero ese ego que les ha enfrentado tiene mucho que ver con su vuelta. En un año plagado de regresos jurásicos, ser capaces de hacer una gira mayor que nadie es una de esas demostraciones de poder que siguen impulsando a los Stones. A Summer y Copeland seguro que les apetece darse un baño de multitudes después de años de ostracismo dedicados a las bandas sonoras y el jazz de vanguardia.
Y luego está la variable económica. La pasta que dicen que no les hace falta. Mucha pasta, a tenor de la cifras publicadas por 'The Wall Street Journal', después de que la aún inconclusa gira de regreso de Police fuera elegida en los premios Billboard Touring como la más rentable del año. Con entradas nada económicas, los más de 171 millones de dólares (116 millones de euros) recaudados en 53 conciertos ofrecidos ante más de un millón y medio de personas justifican la relación del trío con Live Nation, la ambiciosa promotora que, dando pistas de por dónde van a ir los tiros en breve, se ha hecho por una década con los servicios de Madonna. Han pagado 120 millones dólares para convertirse en propietarios de sus nuevos discos, mercadotecnia, giras y demás proyectos.
Llenos garantizados
Productores de 10 de las 15 giras más rentables de todos los tiempos, Live Nation ha convertido en una especie de parque temático del rock las giras de los Stones y hará lo propio con el 'profesional' concierto que ofrecerán en Bilbao unos Police a los que, con los llenos garantizados, les ha faltado tiempo para seguir rentabilizando su retorno con un tour transgeneracional a mayor gloria de su pasado y de sus egos.
Y si se encuentran festivales con abundante dinero público, miel sobre hojuelas. El Bilbao Live ha encontrado un cabeza de cartel que justifique su amplio presupuesto, aunque tener en exclusiva a Police o a REM puede colisionar con el monstruoso festival Rock in Rio, que este año se celebra en Madrid y cuyo segundo fin de semana coincide con la cita de Kobetamendi.








