
ENTRADAS
El festival, organizado por el Ayuntamiento de Bilbao y patrocinado por la BBK, ya tiene cerrados los grupos estrella de sus dos primeros días, aunque, «por prudencia», sólo adelanta la presencia de Police. Las entradas -desde hoy a la venta- costarán 72 euros por día y 130 el bono para el fin de semana. Las campas de Kobetamendi volverán a poner a prueba un aforo que el año pasado tocó techo con los 40.000 espectadores que vibraron con Metallica. «No nos hemos cuestionado otro emplazamiento, Kobetas resulta perfecto y entrañable», aseguran los organizadores. «El año pasado no hubo quejas y se demostró que es factible subir a 40.000 personas al monte en autobús. Intentaremos mejorar los transportes y la señalización en los caminos peatonales».
Con un presupuesto de 7 millones de euros, el Bilbao Live Festival repartirá 30 bandas en dos escenarios con el objetivo de «acaparar la atención de la mayor gente posible». Se busca la homogeneidad musical, «afín al pop-rock de Police», y una afluencia constante de público, «unos 35.000 espectadores por jornada». La segunda edición contó con la asistencia de 95.000 personas y su impacto económico se calcula en 13 millones de euros. Cifras que pueden palidecer ante el tirón de los míticos Police, que en septiembre celebraron en Barcelona su único concierto en España. 60.000 gargantas corearon sus clásicos: 'Message in a bottle', 'Roxanne', 'Every breath you take' A la semana siguiente de tocar en Bilbao, convertido ya en peaje obligado de los astros del rock, Bruce Springsteen actuará en San Sebastián.
«¿We are The Police, and we are back!» (¿Somos Police y hemos vuelto!), vociferó Sting en la gala de los Grammy el pasado febrero. Tras cuatro meses de ensayos encerrados en Il Palagio, la villa búnker del cantante en la Toscana, con sesiones de yoga y pilates a las ocho de la mañana, Police arrancó en Vancouver una gira por los cinco continentes que aspira a colocarse entre las más taquilleras, compartiendo honores con los Stones, U2 y Madonna. Quienes les han visto certifican que el grupo ha regresado con el mismo ánimo salvaje con el que nacieron justo hace tres décadas. Alejados de la nostalgia, con Sting convertido en una estrella con conciencia social, Police trae al País Vasco una escenografía más ambiciosa que la de su actual gira. «Será un gran espectáculo», prometen desde el Bilbao Live.
Sting, en Getxo
Duraron seis años juntos y editaron cinco discos que navegaban entre el punk, el rock y el reggae. The Police alcanzó las mayores cotas de popularidad entre los artistas surgidos de la new wave y marcó la educación musical de los hoy cuarentones y treintañeros, que este verano tienen en su agenda una cita ineludible. Eran músicos experimentados que tiñeron su pelo de rubio para encajar en los nuevos tiempos. Hijo de un lechero y una peluquera, Gordon Mathew Sumner nació hace 56 años en Newcastle (Reino Unido). Por las mañanas daba clases de inglés en colegios católicos; por las noches tocaba el bajo en grupos de jazz con un jersey a rayas, como un abejorro sin 'sting' (aguijón). Hasta llegó a actuar en la primera edición del festival de jazz de Getxo, hace 31 años.
Stewart Copeland (Virginia, EE UU, 1952) era hijo de un alto agente de la CIA y había vivido en Líbano, Irán y Egipto. El batería fue el primer líder y compositor del combo, al que se sumó Andy Summers, un inglés de Blackpool que vendía su guitarra al mejor postor y que blanqueó la rítmica del reggae para convertirla en columna vertebral del sonido Police. Su primer elepé, 'Outlandos d'amour', contiene tres bombas: la desgarrada, casi histérica 'So lonely', con la voz de Sting ya como absoluta protagonista; 'Roxanne', la historia de una prostituta francesa que la BBC censuró; y 'Peanuts', un velado ataque a Rod Stewart como frívola estrella del rock.
'Regatta de Blanc' (1979), 'Zenyatta mondatta' (1980), 'Ghost in the machine' (1981) y 'Synchronicity' (1983) acumulan en sus surcos números uno: 'Don't stand so close to me', 'Spirits in the material world', 'Every breath you take', 'Wrapped around your finger' Canciones perfectas compuestas por Sting, cuyo espléndido 'look' lo convirtió en solicitado actor: 'Quadrophenia', 'Dune', 'La prometida', 'Plenty'
La colisión de egos no tarda en producirse. En su última gira, Andy Summers se fue de una entrevista en un hotel madrileño porque se le habían hecho tres preguntas seguidas a Sting. Un álbum recopilatorio en 1986 da el pistoletazo de salida a sus carreras en solitario. Copeland firma bandas sonoras - 'La ley de la calle', 'Wall Street'- y Summers apuesta por el jazz de vanguardia. Sting vende 70 millones de discos -hace siete años trajo al Euskalduna sus coqueteos con el jazz y los sonidos urbanos-, salva la Amazonia y tiene tiempo para aparecer como dibujo animado en 'Los Simpson'. El punkie de Newcastle es hoy Comandante de la Orden del Imperio británico.










