
Según los plazos que maneja la empresa, la construcción de la factoría comenzará a finales de 2008 o principios de 2009, cuando la sociedad pública Bizkailur esté en disposición de venderles los terrenos donde se construirá. Hasta ese momento se deberán cumplir numerosos trámites burocráticos para que el área asignada reciba la calificación de 'suelo industrial', que en la actualidad no tiene. El grupo Afer estima que su filial Habidite -nombre que se ha dado a todas las sociedades relacionadas con el proyecto modular- necesitará dos años para construir y tener listas las instalaciones, lo que permitiría iniciar la producción de viviendas en serie en el inicio del año 2011.
El presidente de la compañía, Jabyer Fernández, ha asegurado que la empresa ya ha invertido en el proyecto algo más de cinco millones de euros en los casi tres años de preparación del mismo. En la actualidad, trabajan en él 70 profesionales, a plena dedicación, la mayor parte de ellos ingenieros y arquitectos. Incluso, lo que hasta hace unos meses era tan sólo desarrollo teórico, ha comenzado a tener plasmaciones reales. A partir de la formalización de más de medio centenar de patentes, que tratan de proteger la propiedad intelectual sobre las soluciones técnicas que se han encontrado para hacer posible la construcción de bloques de viviendas de hasta 12 alturas, con módulos que salen ya completos de una fábrica, Habidite ha iniciado la fabricación de los prototipos de los elementos 'críticos'. Así, ha fabricado ya en un taller metalúrgico de Gernika las primeras piezas a tamaño real de los sistemas que permitirán que los módulos encajen unos con otros de forma extremadamente sencilla, permitiendo además la nivelación y una rápida manipulación. Se ha fabricado también la estructura de hormigón del primer prototipo de módulo y para el próximo mes de mayo se promete ofrecer un salto cualitativo: la primera vivienda completa construida mediante el ensamblaje de varias de estas unidades.
Junto a la creación de empleo que generará la fábrica de Alonsotegi, los directivos de Habidite han resaltado el importante impacto de la factoría en las arcas públicas, al margen de los efectos que tendrá por la revolución que supone transformar los tradicionales sistemas de construcción residencial. Así, han estimado que los diferentes tributos generados por la actividad -IRPF, IVA, etc-, supondrán ingresos anuales para la Hacienda vizcaína de alrededor de 70 millones de euros.
6 fábricas
Además de la planta de Alonsotegi, el grupo Afer ha comprometido ya la construcción de otra más en la población zaragozana de Magallón -parte de las instalaciones ya están en funcionamiento para la producción de estructuras de ferralla- y tiene negociaciones avanzadas para ubicar otra en la localidad guipuzcoana de Azkoitia. También mantenía conversaciones con el Ayuntamiento de Barakaldo para un emplazamiento en el barrio de Burtzeña. En total, Habidite quiere tener seis fábricas de producción en España.
La capacidad de cada una de estas factorías -que tienen un concepto de fabricación en cadena, similar al de la industria del automóvil- se sitúa en torno a las 4.000 viviendas completas al año, con una reducción del 60% en el plazo de entrega de las urbanizaciones y una rebaja de costes del 30%.
m.alvarez@diario-elcorreo.com






