No todos los concursantes tienen estos problemas, aunque puestos a elegir es mejor tenerlos que no tenerlos, pues si al escritor le quitan es que ha pescado un pez grande y piensa ponerlo a la venta. La raya para que los premios coticen o no está ahí: en si la obra será explotada comercialmente o no, aunque pueden divulgarse sin fin lucrativo y por un periodo máximo de seis meses sin cotizar. Como es obvio, la práctica totalidad de los premios cumplen estas condiciones, con lo que los ganadores reciben la dotación íntegra.








