La capital donostiarra es, precisamente, la primera ciudad vasca, y la segunda en el conjunto del Estado, que ha puesto en marcha un registro para la identificación de los vehículos a pedales, lo que si bien no impide el robo al menos puede hacer que los ladrones se lo piensen dos veces antes de llevarse lo que no es suyo.
De momento, medio millar de donostiarras ha inscrito su vehículo en la base de datos municipal y ha colocado en sus bicicletas los dos elementos de control que proporciona el Ayuntamiento. El primero es una pegatina identificadora de difícil destrucción. El segundo, un tornillo que se ajusta al cuadro y que contiene, al estilo de los 'chips' que se colocan a los animales domésticos, los datos básicos del vehículo y el propietario.
La iniciativa ha sido bien vista por los ciclistas urbanos de la capital guipuzcoana, que animan a los ciudadanos a toma parte en ella. Puede extenderse en breve a otra capital vasca, Vitoria, donde el Ayuntamiento que lidera el alcalde socialista Patxi Lazcoz ha anunciado ya su intención de dotarse o al menos experimentar con un sistema similar de seguridad par alas bicis.






