
Hace apenas un mes, Fomento reparó la capa de rodadura del ramal comprendido entre El Haya y Liendo. Para ello, colocó un tipo de asfalto que mejoraba la adherencia y la resistencia a los factores climáticos. Ahora, el Ministerio ejecutará una obra «integral» que pasa por «levantar» el firme en los puntos más deteriorados y rehacer por completo la vía. Según la delegación del Gobierno en Cantabria, se trata de «ofrecer todas las garantías necesarias, sobre todo cuando la lluvia es intensa, porque en estos momentos se registran la mayoría de accidentes. Además, en parte, vienen motivados por el desgaste sufrido por el asfalto». Las ofertas para efectuar estos trabajos podrán presentarse hasta el 24 de enero. El presupuesto es de 5 millones de euros y el plazo de ejecución, de un año.
Hasta que estas mejoras finalicen y quede garantizada la «seguridad para la circulación de vehículos», se mantendrá el límite de velocidad máxima entre El Haya y Castro en 100 kilómetros. Y es que se trata de una medida preventiva adoptada en septiembre para mitigar la alta siniestralidad en este recorrido. Una vez concluyan los trabajos, la Comisión de Tráfico y Seguridad Vial -compuesta por responsables de la Jefatura Provincial de Tráfico, la Demarcación de Carreteras del Estado, la Guardia Civil, la Dirección General de Carreteras del Gobierno regional y colectivos de conductores- estudiará la posibilidad de volver a situar en 120 kilómetros por hora el límite máximo de velocidad.
Repunte de accidentes
Los diez kilómetros que separan El Haya, en el límite de la provincia con Vizcaya, de la primera entrada a Castro Urdiales se han convertido en un tramo problemático para los 45.000 conductores que lo atraviesan a diario en uno u otro sentido. En 2007, se registraron 176 siniestros, una cifra que supone más de la mitad de los 370 que se produjeron en toda la A-8 a su paso por Cantabria. Las malas condiciones meteorológicas y el exceso de velocidad propiciaron que el año pasado se produjera «un repunte considerable» de percances. Sólo durante el verano se registraron 89 accidentes, de los que un 57,3% fueron salidas de vía.
La Dirección General de Tráfico instalará en 2008 un radar fijo -en dirección a Vizcaya- en la parte más oriental de la A-8, aunque de momento se desconoce su ubicación concreta. Con este dispositivo, ya serán ocho los aparatos de control de velocidad presentes en las autovías cántabras.









