
En su valoración sobre la gestión municipal en 2007, Basagoiti volvió a situar los puntos débiles de la capital vizcaína en la economía y la seguridad ciudadana, señas electorales de su partido. Para ello recurrió al último informe oficial sobre el avance de la pobreza -el 23% de los bilbaínos confiesa vivir al límite-. «Cada día hay más vecinos que no pueden pagar la hipoteca, que no pueden hacer la compra», insistió.
Además de «las carencias económicas», el portavoz del PP denunció otras de corte social: «los problemas de convivencia sufridos en Otxarkoaga y Zorroza», la irrupción de «'okupas' que hacen la vida imposible al resto del vecindario» y «la falta de integración social» de algunos inmigrantes por la ausencia de trabajo. Basagoiti ligó de nuevo estos dos fenómenos para explicar parte del aumento de la inseguridad en Bilbao.
Para el año entrante, el portavoz del Partido Popular anunció que los retos son «la mejora de los servicios públicos», la generación de «más empleo y la contención del «derroche en obras». «Que pasemos de un Bilbao bonito a uno en el que se pueda vivir y ofrezca oportunidades para la prosperidad», explicó.
«Llegar a fin de mes»
En este terreno, subrayó el edil, el PP podría encontrarse con los partidos que forman el Gobierno municipal. «Estoy dispuesto a echar una mano al Ayuntamiento en todo aquello que permita a los bilbaínos llegar a fin de mes», dijo. En esta línea, se comprometió a respaldar a Iñaki Azkuna cuando plantee «cosas sensatas», pero advirtió de que será «duramente crítico» si detecta «derroches» en los proyectos oficiales.
Sobre la bancada de la oposición, Basagoiti también repasó el papel del PSE y las eventuales oportunidades de establecer estrategias comunes en 2008 que, a bote pronto, dijo que no serán muchas. «No las descarto, pero no ha sido la línea de los socialistas a pesar de que lo hemos intentado en los consejos de distrito».
El portavoz del PP indicó que el grupo liderado por Txema Oleaga «está más empeñado en sacudir la cabeza de Azkuna en lo personal». «Para ellos es peor el alcalde que el PNV y su equipo de gobierno», dijo. Para los populares, añadió, la prioridad es el control de la gestión más que el cuerpo a cuerpo con Azkuna en su tercer mandato consecutivo.









