
LAS PROPUESTAS
LAS PROPUESTAS
En la feria, que organiza la asociación para el fomento de la artesanía de Álava, Artisau, se pueden encontrar auténticas joyas como murales de cerámica, tallas de madera, bolsos de cuero y esculturas de papel, entre otros muchos apetecibles regalos. «Es una muestra del alto nivel de los artesanos españoles», asegura Marcos, un ceramista de Toledo, que estuvo por última vez en Vitoria hace tres años. «La gente no sabe ya qué regalar en estas fechas, pero nosotros les sorprendemos con nuestras originales creaciones y se animan a comprar», decía.
Eso sí, están obligados a innovar permanentemente para no defraudar. «Somos artesanos urbanos y estamos obligados a crear nuevos diseños para diferenciarnos de lo que se puede encontrar en las tiendas de la calle», explica Floreal Isla, especialista en trabajar el cuero, que ha acudido a la feria por segunda vez desde Girona. Por su parte, Lourdes Carlos, vitoriana afincada en Castellón, que fabrica cosméticos naturales, indicaba que las ventas han sido «buenas, pero sin ser algo extraordinario».
Liliana Martínez de Torrevieja, que fabrica pequeñas figuras a partir de materiales reciclados, apuntaba, en cualquier caso, que el público vitoriano tiene una «cultura diferente» a la del Sur y se anima más a comprar. Opinión que compartía el catalán Joaquín Lobo, que realiza esculturas de papel con una técnica propia. «Unos compañeros me comentaron que en Euskadi la artesanía funciona bien y, al menos para mí, así ha sido», decía.
Vendedores ambulantes
Tanto los artesanos alaveses como los foráneos están «muy satisfechos» con la organización de la feria. Tan sólo resaltan un punto flaco: «debería tener un poco más de publicidad», reclaman.
Pero la plaza de la Provincia no es el único punto de la ciudad donde se puede adquirir durante estos días un detalle artesanal o un capricho para regalar. 40 vendedores ambulantes están instalados desde mediados de diciembre en el Mercado de Navidad, ubicado en Jesús Guridi, junto a la plaza de Abastos. En su mayoría ofrecen productos importados. Pero también se pueden encontrar piezas artesanales exclusivas.
El colectivo ha estrenado este año nueva ubicación. En ediciones anteriores colocó sus puestos en el parque de La Florida. Sin embargo, los actuales responsables del Ayuntamiento decidieron decidió trasladarles a una zona más céntrica para evitar los «daños» que las propias carpas y el trajín de visitantes provocaban en el entorno natural.
La opinión generalizada entre los vendedores es que el cambio ha sido también «bueno» para ellos. «Se nota que estamos más cerca de la zona de tiendas», explicaba Danae Fischer desde su puesto de complementos. Opinión que compartía Ricardo Cantera. «El mercado ha estado mucho más animado que el año pasado», decía. Eso sí, aunque las ventas han ido «bien», pocos pueden «rentabilizarlas», se quejan. Y es que deben pagar 1.850 euros al Ayuntamiento para poder instalarse.





