
«Se ha reducido la conflictividad. El número de altercados es ahora mucho menor», valoraron fuentes cercanas a Metro Bilbao. «Hay que tener en cuenta que la infraestructura registra 86 millones de desplazamientos al año y sólo una pequeñísima parte de la clientela genera algún problema. Por lo general, el comportamiento es muy ético», aseguraron.
Al parecer, el ertzaina tiene su propio despacho, desde el que sigue atentamente el día a día del suburbano. Controla rutinas de vigilantes y supervisores, así como también aconseja a la plantilla en diversas situaciones que pueden resultar controvertidas.
«Es la 'cabeza pensante', el que toma las decisiones de cómo y cuándo actuar», precisaron las mismas fuentes. «Aporta una experiencia de más de veinte años de trabajo en este ámbito. Ése es su principal activo», insistieron.
Posible prórroga
La presencia de este agente especializado está garantizada hasta el próximo mes de marzo, según consta en el convenio que firmaron ambas instituciones. Cuando llegue esa fecha, el acuerdo se puede prorrogar según acuerden las partes, por lo que no se descarta que el ertzaina siga destinado en Metro Bilbao.
Además de con la Ertzaintza, el suburbano firmó el pasado mes de octubre un importante acuerdo de colaboración con las policías municipales de once de las doce localidades por las que discurre su trazado -sólo Urduliz quedó fuera de la iniciativa-. Este protocolo ha permitido acelerar las comunicaciones con los agentes, que ahora pueden acceder al suburbano cuando lo consideran oportuno en sus actuaciones.









