El reglamento, vigente desde el pasado día 10 de diciembre, resulta «discriminatorio» para el colectivo de padres y, en su opinión, peligroso para la integridad física de los progenitores, «ya que se ven obligados a llevar a sus hijos en brazos para poder plegar el cochecito» antes de subir al vehículo. También critican el orden de preferencia que establece la nueva normativa para poder acceder a las unidades de Bilbobus. «Cuando el espacio reservado a las sillas está completo no se puede meter otro carrito, lo que nos obliga a tener que probar suerte en las siguientes unidades con la pérdida de tiempo que eso conlleva», aseguraron ayer los denunciantes.
La reunión había sido solicitada mediante un escrito enviado el pasado 14 de diciembre a Asier Abaunza, concejal adjunto de Circulación y Transportes. En el documento, la asociación de vecinos Miribilla Hirigunea declaraba su «disconformidad» ante una medida que consideran «unilateral». «No queremos entrar en si tiene preferencia la silla de niño o la de discapacitado porque entendemos que todos tenemos los mismos derechos, pero queremos recordarle que Miribilla es barrio nuevo con una población joven y en el cual se ven cada vez más sillas de niños», escriben.
«Tratamos de buscar una solución razonable y positiva para todos», aseguró Carlos Gómez, colaborador de la asociación vecinal. «Lo que no se puede, en principio, es crear un enfrentamiento entre dos colectivos como son el de personas con minusvalía y el de padres con sillas de bebé y que, además, compromete a los propios trabajadores de los autobuses», añadió Gómez.
Reunión este mes
Asier Abaunza se reunirá con los representantes de Miribilla a mediados de este mes y escuchará sus reivindicaciones. «Siempre está dispuesto a hablar con los vecinos», anunció un portavoz del Consistorio. El concejal, que se ha reincorporado esta semana al Ayuntamiento tras las vacaciones de Navidad, deberá explicar las razones que han primado para aprobar la normativa.
Los vecinos, por su parte, le presentarán la «realidad cotidiana» de Miribilla y le recordarán que el único medio de transporte público de que disponen son cuatro líneas de autobuses, con unas frecuencias «insuficientes para satisfacer las necesidades de los usuarios». Para defender sus demandas, presentarán las firmas de apoyo que se están recogiendo en establecimientos del barrio.









