
LOS DATOS
Con la nueva aeronave, NordJet, cuyos orígenes están vinculados al grupo empresarial Sagola de Vitoria, ha dado un salto cualitativo, ya que le permite alcanzar una velocidad de crucero de 750 kilómetros a la hora y una autonomía de vuelo de 2.600 kilómetros. Por ello, la previsión de operaciones para este año es superar las 1.000 horas de trayecto.
Para lograrlo, incorporará, a finales de 2008 el segundo -su base será entonces el aeropuerto vizcaíno de Loiu-. Pero las previsiones de crecimiento de NordJet van más allá. Tanto es así que pretende llegar a 2010 con una flota de cuatro reactores para «consolidarnos como la compañía de aerotaxi de la zona Norte», resalta Sánchez.
Pero ¿quién puede permitirse el lujo de viajar a la carta? Sin duda, los ejecutivos. De hecho, el 95% de los usuarios de la empresa alavesa son directivos de empresas que viajan a diferentes ciudades de España y Europa, así como a distintos puntos del norte de África. Y es que el radio de operaciones, sin escalas, que realiza la firma se sitúa en las tres horas, detalla el responsable de operaciones en vuelo y comandante, José Manuel Fernández.
En estos momentos, NordJet realiza unas 150 operaciones -vuelos de ida y vuelta- al año. Un ejemplo típico de clientes es el de varios ejecutivos de una firma que deben desplazarse a Milán a una reunión. Con un despegue programado a las ocho de la mañana, tres horas después ya pueden estar en la sesión de trabajo y, después de una comida de negocios, vuelven a coger el taxi aéreo y están de vuelta en casa a las nueve de la noche, a tiempo para cenar, sin haber hecho escala alguna ni soportado embarques.
9.000 euros al completo
¿Cuánto cuesta un servicio de estas características? Unos 9.000 euros. «Si el avión va ocupado con los siete pasajeros, a la empresa que nos contrata le sale mucho más rentable que pagar siete pasajes en clase 'business', estancias en hoteles y dietas», asegura Fernández.
Los responsables de este servicio están convencidos de que los aerotaxis protagonizarán en unos años un desarrollo espectacular en España, «que ahora está a la cola de Europa en esta actividad, si nos comparamos con Francia, Alemania o Inglaterra», resalta. «Carecemos de infraestructuras. No hay terminales de aviación ejecutiva en los aeropuertos», agrega.
m.j.carrero@diario-elcorreo.com





