«La alimentación es un problema muy grande» que atiza las presiones inflacionistas, junto a los elevados costos de la energía, las correcciones en los mercados de acciones y los riesgos de políticas comerciales proteccionistas, dijo el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, en su rol de portavoz del G-10.
«A nivel mundial, tenemos la confirmación de que el crecimiento continúa a un ritmo más bien robusto, aunque hay una leve desaceleración», añadió.








