
-¿Cómo encara UGT el nuevo año?
-Preocupados porque vamos a peor en el terreno de los accidentes laborales. En 2007 murieron 92 personas, un 15% más que en 2006, y entre 2001 y 2007 han perdido la vida 632, sin que las Administraciones públicas y el mundo empresarial aborden el problema. Ibarretxe lleva nueve años de lehendakari, con más de 800 muertos en accidentes laborales en ese período, y nunca ha querido hacer nada por mejorar la situación. El Gobierno vasco está en otros mundos, alejado de los problemas.
-¿Qué relación tienen con el Ejecutivo autónomo?
-No hay relación, sólo muy de tarde en tarde contactos con algún consejero como Azkarraga. Por cierto, siempre sin acuerdo. Ibarretxe no nos ha convocado en toda la legislatura. Sólo logramos estar una vez con él, y con mucho esfuerzo, para presentarle a la ejecutiva. Pero es que el lehendakari y su Gobierno pasan de los sindicatos, de los trabajadores y las trabajadoras. Están en otro mundo, en uno ficticio. Ibarretxe pasa de la sociedad vasca, ni siquiera cumple la ley.
-¿A qué se refiere?
-Debe nombrar a los presidentes de las instituciones sociolaborales. En el caso del CRL el puesto lleva vacante desde hace casi un año.
-Hace cuatro meses la negociación en Euskadi estaba muy mal, con cientos de miles de personas sin convenio. Hoy, en cambio, la situación es de casi normalidad. ¿A qué se debe el cambio?
-Al trabajo sindical, en especial de UGT. En julio nos reunimos con las tres patronales. Les dijimos que la situación perjudicaba no sólo a los trabajadores, sino también a la economía y las empresas. El primer paso lo dio Adegi, la patronal guipuzcoana, para llegar a acuerdos. UGT, a diferencia de otros sindicatos, ha estado en todos los convenios que se han desbloqueado. Tanto en Vizcaya como en Guipúzcoa, las propuestas sindicales han sido como las de años anteriores. Y algún sindicato, a la vista de que los trabajadores perdían derechos y poder adquisitivo, ha actuado con esa conciencia porque el bloqueo permanente no lleva a nada. En cambio, en el Metal de Vizcaya, el convenio más importante, no hay visos de acuerdo.
-En ese desbloqueo ha sido fundamental que no hayan hecho caballo de batalla de la reducción de horas de trabajo. ¿Renuncian a esa reivindicación o la aplazan?
-No vamos a renunciar nunca a las 35 horas, pero para UGT esa no es la prioridad, sino la estabilidad y la mejora del empleo, de las condiciones salariales, de la seguridad en el trabajo. El convencimiento de que la reducción de horas no era prioritario ha permitido avanzar y desbloquear la negociación colectiva.
-En Euskadi es visible la falta de unidad sindical. ¿Esa situación juega en contra de los trabajadores?
-Sin duda. UGT ha sido el artífice en romper los frentes sindicales y en este momento estamos firmando convenios con todos, con ELA, con Comisiones y con LAB. Ahora bien, no hay unidad sindical, aunque sí se está avanzando en la negociación colectiva.
Sin consecuencias
-Es más evidente la falta de sintonía sindical cuando hay un accidente laboral.
-No se pueden utilizar las siglas cuando hay muertos. Por eso nos hemos retirado de esas concentraciones y sólo estamos cuando convocan los comités de empresa. Lo que debemos hacer es reunirnos en Osalan y llegar a acuerdos los sindicatos, la patronal y el Gobierno vasco, que en esta materia tiene competencias exclusivas. Pero hay un sindicato, ELA, que pasa olímpicamente de todos y está al margen de los trabajadores, a los que engaña de forma permanente. Sólo actúa cuando le presionan mucho desde abajo, pero no aborda los temas en serio.
-Va a haber cambios en ELA y LAB. ¿Mejorará la sintonía?
-No, porque las sustituciones son naturales y no producto de problemas internos. No cambiará absolutamente nada.
-La actual situación ecónomica invita al pesimismo.
-No es previsible una crisis. De hecho, los empresarios están teniendo el triple de beneficios que los trabajadores. Lo que hay que hacer es repartir bien y por eso hemos planteado para este año subidas del 5,5%, por encima del IPC, del 4,3%, ya que lo que más ha subido es lo que afecta a los más débiles.
-Se ha publicado que dirigentes de UGT estarán en las listas socialistas en las próximas elecciones. ¿No sería dilapidar el legado de Redondo y dar un paso atrás en la independencia de UGT?
-En UGT este tema no se ha abordado. No está en discusión nuestra independencia. Hay mucha gente de UGT que también es del PSOE, pero en cuanto pasan a la política dejan el sindicato. No habrá cambios, no habrá un grupo ugetista dentro del grupo parlamentario socialista.
-¿Como valoran la reciente concentración de la Iglesia en Madrid en favor de la familia en la que se criticó al Gobierno Zapatero?
-Respeto todas las religiones, pero soy laico y la Constitución también, y hasta ahora no ha habido ningún Gobierno que haya cumplido las normas para hacer un país laico.








