LAS CIFRAS
Los depósitos de envases y embalajes (los amarillos, donde hay que echar plásticos y 'tetrabricks') acumularon cinco veces más de desperdicios que en una jornada 'normal': 78 toneladas de desechos al día, alimentados por comilonas y regalos. Algo parecido ocurrió con los almacenes de cartones y papeles (los de color azul), repletos por los envoltorios del Olentzero y de los Magos de Oriente. De ahí fueron retiradas otras tantas toneladas, cuando en una jornada sin tantas ilusiones la cantidad es muy inferior -menos de 50 toneladas-.
Al menos, para los vecinos y comercios que se tomaron la molestia de colocar cada desperdicio en su sitio, queda el consuelo de que gran parte de toda esa ingente cantidad de residuos tendrá como destino el reciclaje, lo que reducirá de alguna forma la explotación de recursos para nutrir a una sociedad que parece insaciable. Cada fracción de la basura tiene un destino, según explica un responsable de la concejalía de Obras y Servicios que gestiona José Luis Sabas. Envases y embalajes son trasladados a la planta que Garbiker tiene en Amorebieta, donde se selecciona el material aprovechable: aluminio, plásticos, el polietileno de las botellas que no son de cristal (ese desperdicio tiene otro camino, aunque todavía se desconoce el volumen recogido en navidades, que será muy apreciable entre tanto descorche).
Reciclaje
Papeles y cartones acaban también en las fábricas de reciclaje. En realidad, toda esta política de reutilización no sólo beneficia al medio ambiente; también a las propias empresas fabricantes porque puede salir más rentable tirar con lo recogido en la calle que recurrir a las materias primas.
En medio de esta vorágine, los equipos de limpieza de Bilbao han tenido que reforzarse de nuevo en la reciente campaña de navidades, del 20 de diciembre al pasado 9 de enero. Había brigadas especiales sólo para retirar los residuos de la calle; luego pasaban los camiones para hacerse cargo del contenido de los contenedores. El trabajado fue duro. Como anécdota, los operarios se encontraron dentro de un basurero una moto de reparto de pizzas. m.reviriego@diario-elcorreo.com









