
LO CRITERIOS
El «suspenso» con el que califica Consumer este aspecto en los gimnasios vitorianos se extiende a toda España. En el estudio se analizaron 200 establecimientos de 18 ciudades y, salvo en algunos casos, donde el asesoramiento médico y deportivo era aceptable, la media nacional se queda en insuficiente. «Hay motivos para exigir esa atención personalizada, porque es necesaria para no correr riesgos de lesiones», dicen los autores del trabajo.
Como aspecto positivo, el informe señala que en todos los complejos estudiados en la capital alavesa se ofrecía una tabla de ejercicios personalizada y en el 90% había, «como es de desear», un profesional para orientar y supervisar a los usuarios.
Otra buena noticia es el impecable estado de las instalaciones. Los gimnasios de la ciudad están «muy bien» en cuanto a limpieza, iluminación, ventilación y estado de los vestuarios, por encima de la media nacional. Sin embargo, la valoración no es tan buena en lo que se refiere a «servicios básicos». Vitoria se queda con un «bien», por debajo de la media nacional, que llega a «muy bien». El motivo es que sólo la mitad de los locales tiene spa, cuatro de diez jacuzzi y únicamente uno parking y servicio de alquiler de toallas. Eso sí, todos disponen de sauna y la mayoría ofrecen actividades como step, aerobic y pilates.
Una sorpresa
¿Y qué dicen los gimnasios? El estudio ha causado sorpresa en los responsables consultados por este periódico. Ignacio González, encargado de Hydra, tras aclarar que en su local existe un cuestionario médico que todo usuario debe rellenar y que «la salud es prioritaria», también reconoce que el control médico «puede ser una asignatura pendiente». Se refiere a negocios modestos donde es difícil contar con personal sanitario por el coste que supone. «Y más en Vitoria, donde la competencia es feroz porque hay muchas instalaciones municipales de calidad».
Por su parte, Esmeralda Ramírez, del gimnasio Atlas, recuerda que nadie conoce la salud del usuario mejor que el usuario mismo. En ciertos casos, «como un chico que vino hace dos semanas operado del corazón, pedimos informes médicos» para diseñar el programa de entrenamiento. Donde no hay sorpresa es en la buena nota alcanzada por la calidad de las instalaciones: «Aquí los centros son muy nuevos y cada año hay que mejorar para no quedarse atrás».





