
El complejo se dotará de la mejor piscina cubierta de la red municipal. Será la única olímpica bajo techo -medirá 52 metros de largo por 25 de ancho-, y además incluirá un moderno tabique móvil que permitirá subdividirla en tres zonas. A su lado, habrá otra lámina de 25 metros de largo por 8 de ancho que estará a 32 grados de temperatura, lo que permitirá realizar cursos de natación para bebés.
El bloque, de planta baja y dos alturas, incluirá también vestuarios, una grada para quinientas personas, cuatro gimnasios y una zona de sauna.
Por fases
Una docena de operarios están volcados en la tarea de culminar la instalación de la estructura metálica que sustentará las paredes y el techo del inmueble. La obra se acomete por fases. Casi la mitad de ese armazón ya está colocada -la más próxima al campo de fútbol del Alavés- y la próxima semana continuarán los trabajos en el lateral mas cercano a Mendizabala. El bloque mide 17 metros de altura.
La estructura está formada por enormes vigas. Los trabajadores las unen unas con otras y forman tramos metálicos de 44 metros de largo que después se colocan en el techo del edificio para cubrir toda su anchura. «Es un proyecto muy complicado, no sólo por las dimensiones, sino también por el diseño. De todas formas, las obras van en plazo y hemos conseguido recuperar cierto retraso que acumulamos al principio, porque encontramos mucha roca en el subsuelo y nos costó excavar», señala Egoitz Sagasta, uno de los responsables de Urssa.
Una vez que el 'esqueleto' del inmueble esté terminado, algo que sucederá «en verano», los operarios se dedicarán a cerrar las paredes y el techo del edificio. En la siguiente y última fase se rematarán las distintas dependencias interiores.
El Ayuntamiento de Vitoria ha invertido 11,2 millones de euros en las nuevas piscinas cubiertas, que son fruto de un acuerdo alcanzado en 2005 entre el PP y el PNV, al que después se sumó el PSE.
i.cueto@diario-elcorreo.com





