Lo cierto es que la localidad minera ha comenzado el año sin presupuestos. Según la norma foral, las diferentes partidas económicas debían estar calculadas antes del 15 de octubre del año precedente. «Pero ya estamos en enero y todavía no se ha hecho nada, por lo que se podría incluso presentar una demanda judicial», añadió el edil jeltzale. Ezker Batua, de hecho, ya anunció hace apenas dos semanas que llevará al alcalde del municipio, Jesús González Sagredo, ante los tribunales.
El PNV, en cambio, prefiere optar «por la iniciativa política». Por eso, ya ha empezado a trabajar con el propósito de redactar un «presupuesto participativo». Es decir, en el que tengan cabida las distintas asociaciones populares que están repartidas por el municipio.
Proyectos bloqueados
Además, la formación jeltzale también invitará al resto de grupos de la oposición a que cooperen con su propuesta. Si ANV y EB aceptan la sugerencia, la aprobación de las nuevas cuentas está garantizada, ya que entre los tres partidos suman mayoría en las sesiones plenarias.
Los presupuestos de años anteriores también se han convertido en un punto de fricción en el Ayuntamiento minero. Según desveló ayer el PNV, el equipo de gobierno sólo gastó en 2007 «1,8 de los 11 millones de euros» que estaban reservados en el capítulo de inversiones para realizar proyectos. Y como consecuencia de ello, «varias obras previstas en el municipio no han visto la luz», apuntaron los nacionalistas.
El frontón municipal, la residencia de ancianos, la reforma del Palacio Olaso o la nueva biblioteca son algunas de las iniciativas que se han quedado en el tintero en 2007. «Nos parece un verdadero escándalo que sólo se haya materializado el 15% de la inversión programada», lamentó Luis Miguel Macías.





