
EL PROBLEMA
Lo hacen para poder comer, ya que los pequeños, que cursan Educación Infantil en Santa Lucía, centro que pertenece a Ángel Ganivet, deben desplazarse a este colegio para almorzar con los alumnos mayores. Un paseo corto, pero engorroso y no exento de riesgos. «Hay cuatro carriles con la mediana en medio y los semáforos no dan tiempo suficiente para cruzar toda la calle. Deben parar en el centro. ¿Y si pasa cualquier cosa? No queremos lamentarnos en el futuro», denuncia Loli Barreiro, presidenta de la asociación de madres y padres.
Para evitarlo, en 2004 reclamaron la construcción de un comedor en el centro Santa Lucía. Sin embargo, Educación sólo permite uno por colegio y considera que las necesidades están cubiertas con el que existe en Ángel Ganivet. La insistencia de Arantza Conde, directora de Santa Lucía, y de los padres propició un posterior acuerdo con el Gobierno vasco. «Hace tres cursos nos dijeron que lo valorarían a condición de que abriéramos las matrículas a niños de dos años», recuerda Conde.
Dicho y hecho. El centro se puso manos a la obra y para el curso 2006-2007 las aulas ya estaban habilitadas y los padres avisados de que en un futuro todos los pequeños podrían comer en su propio colegio. «Dijeron que sería la contrapartida, pero han pasado dos años y no vemos que comiencen las obras ni que haya una fecha real para el recinto. Mientras, las dos aulas nuevas están casi repletas y el otro comedor, masificado», insiste Barreiro.
La obra, «para este año»
«A la vez que valoraban el espacio para las nuevas aulas, los arquitectos estudiaron dónde ubicar el comedor», detalla Conde. Tras estudiarlo 'in situ', decidieron que lo mejor era cerrar una parte del porche de Santa Lucía, y así lo detallaron en el proyecto. «A principios de 2007 me comentaron que, al entrar en vigor una normativa sobre aprovechamiento energético en colegios, había que modificarlo un poco», añade. «Sabemos que ya está terminado y que el proyecto se aprobó en abril», insiste Conde.
Ahora, temen que, de retrasarse mucho la adjudicación del futuro comedor, transcurra otro año en blanco. Y es que la directora tiene claro que, mientras no esté construido, «no permitiré que los niños de dos años coman en el centro para que no crucen la calle». Por eso, piden información «detallada sobre el estado del proyecto» a la consejería de Educación.
En este sentido, portavoces del departamento que dirige Tontxu Campos reconocieron a este periódico su intención de que «dentro de este año se inicie y termine la obra». «Está dentro de los expedientes enviados al Parlamento vasco y que fueron aprobados», señalaron. Realizado ese trámite, sólo faltaría que Hacienda «abra el ejercicio 2008, lo que esperamos sea en breve. En cuanto lo haga, se recibirá el permiso para iniciar la tramitación».





