PRIMEROS DUELOS
Después de haber caído derrotado en la final del torneo de Madrás, se dispararon las alarmas acerca del estado físico de Nadal. Pero la segunda mejor raqueta mundial, que tiene posibilidades matemáticas de destronar a Roger Federer, aseguró ayer sentirse «perfectamente bien» para iniciar el asalto al primer 'Gran Slam' de la temporada.
El mallorquín insistió en que la derrota contra Youzhny en Madrás (6-0 y 6-1) y sus notables muestras de cansancio no fueron más que la consecuencia de una «terrible» semifinal, la que le enfrentó precisamente con Carlos Moyá, que llegó a alargarse más de cuatro horas. «No tuve ni un día para recuperarme y me acosté muy tarde. Pero hoy por hoy me siento perfectamente bien», aseguró Nadal.
Los entrenos para llegar en condiciones a Australia han sido brutales. «En deciembre estuve trabajando mucho, demasiado quizás», matizó el manacorí, al tiempo que detalló los duros horarios a los que se ha sometido para estar al cien por cien. «De 8.30 a 9.30 horas, físico; de 9.30 a 13 horas, juego; de 15 a 17 horas, aún más tenis; y de 18 a 19.15 horas, todavía más físico. Normalmente me acuesto a la una, pero con este ritmo a las diez y media caía derrumbado en el sofá».
Por otro lado, Juan Carlos Ferrero no pudo adjudicarse el torneo de Auckland, Nueva Zelanda, al perder la final con el alemán Philipp Kohlschreiber por 7-6 (4) y 7-5. El valenciano no gana un torneo desde 2003.





