Porque, además del nuevo polígono industrial, de la instalación de grandes empresas como Vicinay y de la ampliación de la ACB, la antigua pastilla de Altos Hornos de Vizcaya reserva un espacio privilegiado en La Punta para acoger 1.350 pisos. El ambicioso proyecto exigirá la desaparición de barrios como el de Simondrogas, pero también supondrá la erradicación de la infravivienda que desde hace años asola la localidad. El Gobierno vasco confía en iniciar este mismo año los trabajos para levantar las primeras 328 casas.









