
El encuentro de ayer posibilitó el acuerdo y garantizó que Vitoria será el escenario de la llegada de la carrera el día 10 de abril y de inicio de la siguiente etapa, el viernes 11. Resulta llamativo que la entrevista entre Lazcoz y Ugarte se concertase en sólo unas horas, el mismo día en que se hacían públicas las valoraciones de la concejala sobre la supuesta inviabilidad de acogerla prueba en las calles de la ciudad. El organizador de la Vuelta aseguró el martes que llevaba desde primeros de diciembre intentando hablar con algún responsable municipal sobre el paso de la carrera por Vitoria. Ayer encontró respuesta a sus peticiones y, encima, de forma tranquilizadora.
En la reunión de ayer se retomó el asunto en el punto en que quedó interrumpido en noviembre. En aquel momento ya se apuntaron los problemas que originaban las obras del tranvía más los derivados del desarrollo de una prueba de estas características.
Ayer, en vez de la negativa del martes, fuentes municipales aseguraron que se buscarán «alternativas» para «minimizar en lo posible las molestias a los ciudadanos». Una decisión «compartida» por la organización de la Vuelta al País Vasco, que trabajará durante los próximos meses junto a los técnicos municipales y responsables policiales para estudiar un nuevo recorrido que evite «puntos conflictivos» como la Avenida de Gasteiz, escenario habitual de la meta, o el centro de la ciudad, ubicación usual de la línea de salida. «No se descarta nada», relató a EL CORREO un portavoz del Consistorio, cuestionado por la posibilidad de que un nuevo barrio como Salburua pueda ser el escenario del final de etapa.
Partida presupuestaria
Especialmente «satisfecho por el cambio de criterio político» del gabinete de Lazcoz se mostró el portavoz municipal de Ezker Batua, José Navas, que anunció ayer su intención de mantener la enmienda presentada para su debate el viernes, con el objetivo de «dotar una partida de 22.000 euros» para financiar la organización de la etapa con salida y llegada en Vitoria.
«Valoramos muy positivamente que en menos de 24 horas se haya desatascado la situación», argumentó Navas, que descartó solicitar la dimisión de la concejala de Cultura y Deportes, Maite Berrocal. El martes, la responsable del área justificó la inviabilidad de la carrera en que a la «organización de la Vuelta no le apetecía nada ninguno de los cambios que le proponíamos desde el Ayuntamiento», un extremo que ese mismo día desmintió Ugarte, señalando que ellos no habían dado ninguna respuesta a nada, porque lo que querían era precisamente tratar el problema. El edil de EB consideró que se trató de un «lapsus, un malentendido y han sabido reaccionar a tiempo», aunque recordó que «los políticos tenemos en la verdad uno de nuestros aliados».







