
Durante el 'stage' estival que realizó el Athletic en Papendal (Holanda), poco antes del comienzo liguero, Raúl vivió la cesión de Lafuente a Espanyol y la llegada de Iraizoz. El 'culebrón' de los porteros no le inmutó lo más mínimo; estaba en el país tulipán «para aprender». Durante una rueda de prensa, se le cuestionó sobre sus posibilidades de subir al primer equipo. Fue claro y contundente. «No pienso en eso. Tengo muy claro cuál es mi sitio: soy jugador del Bilbao Athletic». Cinco meses después, la realidad le ha quitado la razón.
Kike Liñero, entrenador del Bilbao Athletic, augura un futuro prometedor a Raúl. «Tiene mucho margen de mejora y su progresión es muy buena. El salto de categoría es grande, pero es un gran portero y lo hará bien». El técnico destaca su «rapidez bajo los palos», a pesar de tener que mover su 1,96 de un lado para otro, una cualidad que «escasea» entre los guardametas de semejante altura. «Va bien por arriba y todo dependerá de lo tranquilo que esté si le reclama el míster, porque la responsabilidad de un portero es mucho mayor que la de un jugador de campo».
Enfermería
Los problemas en la portería del Athletic han obligado a la junta directiva a modificar sus planes y plantearse la contratación de un guardameta en el mercado de invierno. A la baja de Iraizoz también se ha unido la enfermedad del canterano Iago, que estará fuera de los terrenos de juego durante al menos dos semanas, lo que ha obligado al Bilbao Athletic a viajar a Guadalajara con Ibon López, del Baskonia, y Aitor Fernández, juvenil de División de Honor. Raúl podía haber hecho 'doblete', pero los técnicos han decidido reservarlo para el choque en Pamplona.
Con este panorama, la junta se reunirá el lunes o el martes de la semana que viene en Lezama para abordar el tema de un hipotético fichaje. Lo que no está claro es si se buscará un portero para el filial o para el primer equipo.








