
Hamilton tendrá un contrato a la altura de un subcampeón del mundo de Fórmula 1, con un sueldo creciente que arrancará con más de 12 millones de euros por temporada.
Hamilton permanecerá por tanto más de quince años ligado a un mismo grupo deportivo, algo inédito en el automovilismo, donde los cambios son una constante. McLaren apostó el año pasado por Hamilton frente a Fernando Alonso y, pese a perder los dos títulos, el padre de Hamilton ha actuado con picardía, presionando a Ron Dennis desde que su hijo comenzó a destacar, para conseguir una ampliación de contrato que proporcionará al piloto británico unos suculentos emolumentos.
Meteórica ascensión
En los próximos cinco años Hamilton se embolsará unos 80 millones de euros, lo que no está nada mal para un piloto que hace una temporada no había disputado ni una sola carrera de F1. La meteórica ascensión de Hamilton ha culminado con un contrato quinquenal, que terminará cuando el piloto aún no haya cumplido los 28 años, y quizás esté en su mejor momento deportivo.
El piloto inglés desbancará también a David Beckham en ganancias y en imagen a nivel global. Ya se ha convertido en una estrella mediática y es codiciado pos los patrocinadores, que pueden llegar a hacer ganar al británico más de 100 millones en acciones extradeportivas.
«Es fantástico. Aunque el año pasado era el primero para mí con el equipo en Fórmula 1, he estado vinculado a McLaren y a Mercedes-Benz desde 1998 y creo que podría estar en este equipo durante toda mi carrera».





