Por cifras, los grandes damnificados de los actos vandálicos protagonizados en la villa fueron los contenedores. Un total de 68 recipientes destinados a la recogida de basura orgánica, cristal, envases o papel fueron quemados o destrozados. La relación se completa con la reposición, por el mismo motivo, de 35 papeleras, otros dos contenedores de pilas y seis bancos de respaldo.
Responsables municipales han reconocido, a través de una nota de prensa, que en los 98.000 euros no han sido incluidos los gastos relativos a destrozos en otros elementos del mobiliario urbano, como pueden ser jardineras, señales de tráfico o semáforos, «que en ocasiones han sido arrancados de su emplazamiento», matiza el escrito.
Colaboración ciudadana
Visto el elevado desembolso originado por los actos vandálicos, el Ayuntamiento de Durango ha acordado intensificar la vigilancia a través de la Policía Municipal.
Al mismo tiempo, los responsables municipales solicitan la colaboración ciudadana «para detectar a las personas autoras de estas tropelías que suponen un gasto innecesario abonado, en definitiva, por toda la ciudadanía».





